
Ante un corazón roto.
Ante un alma abandonada.
Ante una puerta abierta a la soledad.
El mejor remedio y el mejor arma de un despechado…

Ante un corazón roto.
Ante un alma abandonada.
Ante una puerta abierta a la soledad.
El mejor remedio y el mejor arma de un despechado…
O acaso tú crees que eres la despechada? Te equivocas…
Él te hizo lo que tú se lo permitiste…
Pero, Por qué te amarras al pasado? Por qué te esclavizas por tus recuerdos, por tu dolor?
Y otras cojudeces.
Que todo aquel despechado se ponga una mano en el pecho, y niegue que alguna vez le han pedido “un tiempo”.
Piden un tiempo xq ya no sienten nada por ti, y no quieren hacerte daño.
Sin embargo, … (más…)
Esto lo escribí en octubre 2007, y recién lo publiqué aquí en diciembre 2007.
Ahora la realidad es distinta, pero hay que reciclar y no desperdiciar las ideas. Dice así:
Algo que podría decir me marcó bastante…
Y fue que, la última persona a quien le perteneció mi corazón (una NN, x fechas mayo, junio de 2007), me lo sacó con fórceps pinzas… no x la delicadeza a la q éstas están relacionadas, sino xq lo arrancó pedacito x pedacito, jalando fuerte y sin consideración…
Y yo no quería reconocer eso…
Después vino la decepción, lágrimas, hasta depresión (sííííí, cuando el dolor emocional se vuelve físico)
A “ella”, la decidí expectorar de mi vida, desterrarla de mi mente x daños y perjuicios q me hizo…
Lloré tanto, q en mi cara quedó marcado el caudal de mis lágrimas
Pero la decepción es fuerte… y decepcionarme de lo pobre diabla que es…
de ser alguien bonita, inteligente, romántica… pero con un corazón tan frío y su alma tan vacía…
Me ayudó a olvidarla